MOTIVO

Espacio dedicado a toda clase de comentario libre y espontáneo, despojado de intereses de cualquier tipo (y mujer)

domingo, 27 de enero de 2013

MIEDOS Y LIBERTADES


No hay nada mejor para quienes respetamos el libre pensamiento, la vida en democracia y los derechos de cada uno, que poder decir lo que se siente, lo que se cree, lo que se profesa.
El domingo pasado escribí en este espacio cibernético, donde intento reflejar parte de mis pensamientos y pareceres, un comentario surgido a partir de unas declaraciones de Adrián Suar. El texto tuvo difusión mediática y tomó cierta trascendencia popular que originó comentarios, opiniones, coincidencias, disquisiciones muchos llamados telefónicos, mensajes de texto y comunicaciones en redes sociales.
Agradezco a todos los que se acercaron a mí por medio de los recursos mencionados y valoro enormemente sus distintos puntos de vista al respecto, sobre todo porque los diversos criterios vertidos tuvieron como denominadores comunes el respeto, la tolerancia y la consideración. Es muy positivo poder pensar y expresar lo que se reflexiona o percibe de manera independiente y mucho más, cuando se hace dentro de un marco de cortesía, tolerancia y decoro.
La diferencia entre esta observación escrita y otras que realicé, quizás bastante más críticas y duras a la hora de exponer, es que en este caso, a quien me refería era a Adrián Suar, que además de ser alguien popular y representativo del medio artístico, fue mi amigo, un amigo al que quise mucho, de quien, a su vez, me sentí muy querido y que lamentablemente, con el correr de los años, fue cambiando en esencia y actitud.
No voy a ponerme a analizar las conductas y estilos de los demás, cada uno sabe quién es y qué hace con su vida, solo quiero aclarar públicamente que mi amistad con él siempre fue sincera, abierta, franca, leal, generosa, sin intereses de por medio, por lo menos de mi parte, como todas las relaciones de amistad que conservo. En alguna oportunidad, dentro de estos pensamientos volcados aquí, hice mención de la enorme importancia que le doy a mis amigos, porque creo que la amistad es uno de los valores más preciados que tenemos, con el gran aditivo de ser una elección personal, natural, genuina y espontánea, a la cual se suma la sensibilidad y el afecto mutuo de dos personas por el simple hecho de elegirse. Hablo de las amistades verdaderas, sinceras, despojadas de provechos y conveniencias, elementos fundamentales que empleo en todas mis auténticas amistades.
Muchas veces, la gente se muestra socialmente de una manera determinada, que no se corresponde a la verdadera forma de ser, muchas otras, las personas varían sus comportamientos en la medida que van modificando las actividades y los entornos, y tantas otras oportunidades, estos individuos muestran su auténtica naturaleza cuando logran ciertos objetivos y/o posicionarse en lugares o cargos mejores que el que disfrutaban con anterioridad. Existe un dicho popular que dice: “La plata no te cambia, te delata”, esto también puede aplicarse a la fama, el éxito o el poder. Personalmente, la vida me ha brindado la posibilidad de conocer distintas escalas, dispares matices y me ha regalado la experiencia de contar con la suerte en algunos momentos y los contratiempos en otros, y como propia conclusión, destaco la enorme dicha de haber mantenido mi esencia, mi naturaleza, mis valores, los mismos que me acompañaron en las buenas, muy buenas, malas y peores. No todos somos iguales, no todos tenemos los mismos códigos, no todos actuamos similarmente y eso es, justamente, lo interesante de la vida.
Las decepciones son tristes, dolorosas y cuando se trata de amigos que uno quiso, mucho más penosas, pero de las desilusiones también se aprende y sirven para comprender más que nunca que no siempre lo que reluce, es oro (haciendo referencia a otra frase célebre).
Así las cosas, vuelvo al comentario titulado “Nosotros y los miedos” para renovar mi agradecimiento a todos los que se interesaron, opinaron y movilizaron con sus inquietudes, a todos los que se hicieron eco de mi pensamiento al respecto y también a todos los que se quedaron al margen de abrir su juicio; al fin de cuentas, cada uno es dueño de hacer lo que quiere, no?
La hipocresía es un síntoma de los seres humanos que no me gusta nada, si hay algo que NO soy, es ser hipócrita y lamentablemente, cada vez más, descubro esta característica en la sociedad que conformamos. El hecho de ser sincero, frontal, directo, muchas veces molesta, incomoda y genera inquietudes no queridas, que pueden producir reacciones contrarias y perjudiciales, de las cuales uno debe hacerse cargo. Somos adultos y sabemos que las palabras y los pensamientos, cuando se expresan libremente, tienen también devoluciones libres, por eso es tan linda la libertad, porque permite sentirse pleno en todos los aspectos. La libertad implica dejar de temer, sentir que se puede hacer todo, jugarse por lo que se quiere. Si bien, la libertad es un concepto abstracto bastante difícil de definir, vivir en libertad nos hace más íntegros, nos despoja de las opresiones; decir lo que se piensa y se siente con total libertad nos concede la dicha de no tener ataduras intelectuales y esa sensación es única e invalorable.
Para cerrar este agradecimiento, reproduzco unos conceptos que escribió Facundo Cabral, que reflejan además de su notable talento, inteligente lucidez e ingeniosa y aguda profundidad, lo maravillosa y fascinante que es la libertad al pensar, decir y hacer.

Me gustan los que callan y me gustan los que cantan,
y de tanto andar conmigo me gusta lo que me pasa.
Me pasan cosas como ésta, aunque no tenga importancia
andar contándole a todos, todas las cosas que pasan.
Porque uno no vive solo y lo que a uno le pasa,
le está sucediendo al mundo, única razón y causa.
Pues todito es tan perfecto, porque perfecto es Dios
que se mueve alguna estrella cuando arranco una flor,
por eso si hay uno, hay dos.
Supe del diablo la noche que al hambriento dije no,
también esa noche supe que el Diablo es hijo de Dios.
Ando solo por la vida con un tono y dominante,
modestamente cantor sin pretensión de enseñar,
porque si el mundo es redondo, no sé qué es ir adelante.
Andar y andar, siempre anadando, nada más que por andar,
no vine a explicar al mundo, solo vine a tocar.
No quiero juzgar al hombre, al hombre quiero contar…
mi condición es la vida y mi camino cantar,
cantar y contar la vida es mi manera de andar.
Un día llegué a Tandil y conocí a un anciano
que, a falta de inteligencia, se le dio por ser muy sabio.
Le pregunté por Jesús, una noche al lindo viejo
y ahí mismo lo conocí cuando me alcanzó un espejo.
Yo bailo con mi canción y no con la que me tocan,
yo no soy la libertad, pero sí el que la provoca.
Si ya conozco el camino, pa´que voy a andar acostado,
si la libertad me gusta, pa´qué voy a vivir de esclavo.
Elegir, yo siempre elijo más que por mí, por mi hermano,
y si he elegido ser águila fue por amor al gusano.
Prefiero seguir a pie y no en caballo prestado,
alguien por una manzana pa´siempre quedó endeudado.
Siempre se llega primero el que va más descargado,
el día que yo me muera no habrá que usar la balanza
pues para velar a un cantor con una milonga alcanza.
Doy la cara al enemigo, la espalda al buen comentario
porque el que acepta un halago empieza a ser dominado,
el hombre le hace caricias al caballo pá montarlo.
Perdón si me propasé y me puse moralejo,
nadie puede dar consejos, no hay hombre que sea tan viejo,
me pongo el sol al hombro y el mundo es amarillo.
Me gusta andar, pero no sigo el camino
pues lo seguro ya no tiene misterio.
Me gusta ir con el verano muy lejos,
pero volver donde mi madre en invierno
y ver los perros que jamás me olvidaron
y los caballos, y los abrazos que me dan mis hermanos.
Facundo Cabral

domingo, 20 de enero de 2013

GRACIAS, MÚSICA


La música, es maravillosa por muchos aspectos; porque permite crear, porque establece lazos, porque descubre sensaciones, porque genera amor, porque legitima sentimientos, porque ayuda a la imaginación, porque nos nutre de energía, porque origina mágicos momentos, porque acompaña, alegra, entristece, porque hace bailar, porque sirve de excusa, porque transmite, traslada, contagia, porque produce encuentros, porque provoca, ambienta, apasiona, porque posibilita a los que la hacemos y disfrutamos con ella concedernos grandes gustos como los que el miércoles 30 de enero me daré en el Teatro Auditórium de Mar del Plata junto a la talentosa, atractiva y calificada María José Demare.
Allí estaré como invitado suyo en el espectáculo que presenta este verano en el Café Emilio Alfaro de ese emblemático centro provincial de las artes, donde tantos ilustres artistas han dejado su inspiración y experiencia.
María José, además de ser una mujer bella por fuera y por dentro, es una gran artista que abarca las artes desde diferentes costados; es actriz, autora, compositora, cantante y también, noble, auténtica y genuina. Por todas estas virtudes particulares y características profesionales, es un enorme gusto para mí estar como invitado en su show, no solo por el respeto que siento por ella sino porque su generosidad artística, se traslada a la faz personal, y en esta etapa de mi vida, valoro mucho la sensibilidad, el sentimiento y la conexión que tengo con las personas. Desde que la conocí, percibí su honestidad natural, su sinceridad intelectual y su cordial sencillez, que se potenciaron de manera espontánea con su amiga y socia, Marijo Chemez, a quien mágicamente siento que conozco desde siempre y de quien recibo en forma franca y abierta, una fuerte energía, bondad, decencia, templanza e integridad.
Los que han seguido su carrera desde sus inicios, sabrán que María José Demare es histriónica por donde se la aprecie; los que la escucharon cantar, han percibido sus matices y calidad vocal y los que la vieron personalmente en alguno de sus espectáculos, ya conocen su fibra, frescura, solidez y dominio escénico, que la sitúan entre las más destacadas intérpretes nacionales.
El vigor que la caracteriza como cantante, se multiplica por la amplia variedad de su repertorio, donde se encuentran ritmos tan disímiles como el rock, la balada y el tango, cadencias, métricas, armonías y compases dispares entre sí, que en su voz se ensamblan, se enlazan consustancialmente.
Los invito a verla, si están en Mar del Plata el 30 de enero o el 13 y 20 de febrero, en el Teatro Auditórium (Boulevard Marítimo 2280), Café Emilio Alfaro, a las 23.30 hs.
No se van a arrepentir.

NOSOTROS Y LOS MIEDOS


En 1982, un programa de Canal 9 dirigido por Diana Álvarez, donde actuaba entre otros grandes actores, Ricardo Darín, se llamaba “Nosotros y los miedos”, bajo una temática comprometida que desarrollaba situaciones cotidianas, conflictivas y que por aquella época, tenía gran aceptación y trascendencia televisiva. Por esos años, el protagonista del comentario de hoy, concretaba sus primeras experiencias en TV. Hace un par de días, tras las declaraciones de Adrián Suar sobre el tema que han instalado los medios en las últimas semanas entre dichos del propio Darín y la carta que, como respuesta, escribió la Presidenta argentina, se volvió a posicionar la palabra ‘miedo’ en los títulos de las entrevistas a Suar, que tuvieron como eje esta “polémica”.
Adrián Suar, que más allá de ser un actor popular, empresario artístico, dueño de la productora Pol-Ka, ciudadano de la Ciudad de Buenos Aires, inversionista inmobiliario, es también  gerente de Canal 13, perteneciente al Grupo Clarín, dato no menor a la hora de analizar sus palabras contra el Gobierno y la Presidenta, reproducidas en distintos canales televisivos, diarios, revistas gráficas, portales cibernéticos y radios de todo el país.
Entre muchas notas brindadas con motivo del lanzamiento de una nueva telenovela de su productora, que protagoniza con Natalia Oreiro y que emitirá a partir de mañana el canal que dirige, le preguntaron su opinión sobre el tema en cuestión y en diversas entrevistas manifestó distintas apreciaciones: - “Critico el estilo con el dedo levantado; eso nunca me gustó, me parece violento”, “Muchas veces los diarios han criticado cosas mías y no por eso me la agarro con los periódicos. Muchas veces no estuve de acuerdo con lo que escribió ‘Clarín’, pero me callo y reflexiono sobre ciertas cosas”, “No me parece mal que el Gobierno controle, pero que diga: ‘vos sí, vos no’, eso me da mucho miedo, porque no sé dónde para”, “Tengo amigos con los que hay temas que no puedo hablar. Y eso es el aporte que ha hecho el kirchnerismo. La cosa se puso brava… O estás en contra del Gobierno o a favor”, “Yo he aprendido mucho al lado del Grupo Clarín, me siento orgulloso de pertenecer a él. El Grupo Clarín, en lo personal, nunca me ha dicho absolutamente nada, me ha dado la mayor libertad y el mayor crecimiento. Y eso lo agradezco”, “La señora Presidenta es una mujer muy ‘polkiana’… Es bonita y tiene una fibra dramática. Es recontra actriz. Le habla a la cámara y llega a la gente. En Pol-ka podría estar muy bien”.
Hago un paréntesis en los conceptos de Suar y reflexiono: ¿No es violento faltarle el respeto a la investidura presidencial de la manera que él lo hace, tratando a la Presidenta en los términos que se refiere? Recuerdo, hace unos cuantos meses atrás, en un programa de TN, ampliar estas sentencias sobre Cristina, jugando con el doble sentido, haciendo hincapié en el “histrionismo actoral” de la Presidenta, en su figura, maneras, movimientos y posturas. ¿No es violento todo lo que se dice de la Presidenta por parte de los que la odian, detestan, aborrecen y desean su muerte? ¿No es violento el establishment, con la agresividad constante que utilizan en pos de vapulear a los que no comparten su punto de vista o manera de pensar? Cierro paréntesis ( ) y continúo.
No puede hablar con algunos amigos suyos por el “aporte” de antinomias que instaló el kirchnerismo, dice él, y yo me pregunto nuevamente, si ¿puede hablar con aquellos libretistas, productores, actores y creadores que le han llevado ideas, programas ‘pilotos’ e historias de ficción, que después de rechazar o guardar en un cajón, reflotaría (lo menciono en potencial, porque legalmente no se ha podido demostrar) como “ideas originales” haciendo cambios narrativos o variaciones descriptivas?
No quiero entrar en el facilismo de ser K o anti K, solo expongo mi pensamiento sobre alguien que conocí bastante como a Adrián Suar, del cual me sentí amigo personal en una época de nuestras vidas, a quien quise mucho durante la fuerte amistad que mantuvimos largo tiempo y a quien hoy desconozco absolutamente, no solo por su notorio alejamiento de la frescura y simpatía natural que lo caracterizaba, sino también por su marcado distanciamiento de la persona que traté casi familiarmente.
El tiempo pasa, la vida nos va llevando por diversos senderos, uno va forjando su camino y el destino nos posiciona, muchas veces, en los lugares que hemos anhelado y tantas otras, en sitios impensados. El importante espacio profesional que hoy ocupa Adrián, se lo ganó a fuerza de empuje, inteligencia, simpatía, habilidad, capacidad, tacto, solvencia y astucia, entre otras particularidades de su personalidad. Alguna vez, Gastón Pauls dijo de él en forma cruda y rigurosa: “Suar tiene las paredes de Pol-ka empapeladas con la piel de los actores” y más allá de la rudeza de sus palabras, esconden una visión que muchos comparten y que en su momento, también muchos, no exteriorizaban por temor o “miedo” a quedarse sin trabajo. Porque no hay que olvidarse que Suar y su productora Pol-Ka también fueron partícipes de un estilo monopólico en la industria de la ficción argentina. Y de eso nadie habla, nadie lo recuerda. Por eso, incluso, me cuesta entender de qué tiene “miedo” Adrián Suar.
Vuelvo a hacer mención de las posturas políticas que parecieran anteponerse a casi todas las opiniones o comentarios que uno puede formular en la actualidad, ya que no comparto el lineamiento que muchos pontifican de ser solamente K o anti K. No necesariamente uno tiene que estar volcado a un determinado pensamiento absoluto para comprender, valorar y exponer una consideración determinada, sino que se pueden afirmar razonamientos y apreciaciones desde el sentido común, sin dejarse llevar por el fanatismo y la hilaridad que varios emplean hoy a la hora de pensar y decir. ¿Se entiende lo que quiero observar? ¿Queda claro? Lo explico para que aquellos que todo lo pasan por el aborrecimiento, tirria y desprecio, ciegos de lógica, dominados de ira y no entienden que por hablar a favor de algo puntual, no se está compartiendo plenamente todo lo que se hace, no se confundan.
- “Me solidaricé mucho con Ricardo (Darín). Lo llamé porque me sentí con miedo. Yo, personalmente, me sentí con miedo”, “Se me heló la sangre cuando leí la carta de la Presidenta”, “Me parece que la Presidenta no estuvo bien. Yo creo que Ricardo es una persona que no quiere confrontar. Me lo ha dicho en forma privada millones de veces a mí, que lo conozco y soy amigo. Ricardo no quiere un país dividido como yo tampoco quiero y no le va a seguir tirando leña al fuego y seguir confrontando”, “No considero a Darín como un pelotudo, como lo definió Federico Luppi”, “Nadie se anima a decir nada porque se instaló el miedo en la Argentina. Yo no tengo miedo, por eso estoy hablando. Yo no creo que pase nada. La libertad de hablar siempre con respeto a la investidura, pero esto pasaba en otro momento del país y yo creo que hay una cadena de actores saliendo a decir ‘cómo lo van a acusar a Ricardo como se lo acusó’ y no dijeron nada. (Darín) Se preguntó sobre el patrimonio de los Kirchner como de tantos otros. Yo también me lo pregunto. Todos hacemos el acting porque somos todos cínicos, ponemos “cara de” porque nos da miedo. Cuando leí la carta, me dio miedo, a mí me dio miedo”.-
Vuelvo a preguntar: ¿Miedo de qué? ¿Miedo a qué? ¿De qué tiene miedo Adrián Suar? ¿No puede hablar, no está diciendo lo que piensa, no expresa su sentimiento y su parecer? Él es gerente de programación de Canal 13 desde 2001 y lo sigue siendo hasta hoy, también durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. Estamos en un país totalmente libre, donde cada uno tiene, justamente, la libertad de decir lo que se le da la gana y si no hubo una “cadena de actores” reclamando por Darín, será porque no habrán sentido hacerlo, no porque tengan “miedo” como él dice.
No quiero mezclar las cosas y apelar al pensamiento que aflora espontáneamente cuando uno razona el verdadero miedo que había que tener cuando vivíamos en los años del Proceso, donde había gente que desaparecía y no regresaba nunca más. No lo mezclo, reitero, y espero que quienes lean estas líneas, tampoco lo hagan, porque simplemente me estoy refiriendo a algo preciso que no alcanzo a entender sobre las reflexiones que hizo Adrián Suar. ¿Tiene miedo? ¿De qué tiene miedo? ¿Por qué tiene miedo?
Miedo podemos tener de los delincuentes, miedo a que nos asalten, nos lastimen y nos maten. Lamentablemente estamos inmersos en una sociedad viciada de criminalidad, donde la droga, la falta de cultura y educación provocan, cada vez más, una seguridad vulnerable, frágil y desamparada. Pero ése es otro tema mucho más complejo y engorroso de solucionar. Mi interrogante se origina desde lo intelectual, desde la duda que me produce el “miedo” que siente Adrián.
El diccionario determina que la palabra ‘miedo’ es una sensación de angustia provocado por la presencia de un peligro real o imaginario, un sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea. Y a mí me parece, con toda humildad, desde mi sencillo lugar de artista, de cantante “de vuelo rasante” (parafraseando a mi querido Leonardo Favio), de ciudadano, que también quiere un país sin confrontaciones, tanto como Ricardo (Darín), como Adrián (Suar) y como tantos millones de argentinos, que detrás de estas declaraciones cargadas de ‘miedo’ por parte de Suar, de Adrián Schwartz Kirzner, tal su verdadero nombre y apellido, existen intereses de poder y dinero, que van más allá de las opiniones vertidas. Quizás, muchos de nosotros como simples habitantes de esta querida tierra y alejados de esos intereses, esos poderes y esos dineros, ignoramos la dimensión de la verdadera ‘pelea’ y siento que esta ‘disputa’ de un lado y del otro, arrolla a todo aquel que opina y se compromete de alguna manera; de hecho, yo, al escribir esto, me expongo a que muchos que no comparten mi parecer al respecto y a lo mejor sienten cierta simpatía por lo que hago artísticamente, o vivieron un lindo momento con alguna canción mía, modifiquen su sentimiento, o cambien su juicio sobre mí, pero angustiosamente estamos en una época donde todo se mezcla, todo se confunde y más que nunca la letra de Discépolo en “Cambalache” toma relevancia: “… Vivimos revolcaos en un merengue y en el mismo lodo, todos manoseados. Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio o chorro, generoso o estafador. ¡Todo es igual! ¡Nada es mejor! Lo mismo un burro que un gran profesor…”.
Me queda la conciencia tranquila de seguir diciendo lo que pienso, de dejarle el legado a mis hijos, de algo tan cándido y elemental, quizás, como la honestidad intelectual, la libertad de pensamiento, en un país hermoso como es Argentina, donde los únicos que hacemos las cosas mejores o peores, somos nosotros mismos. Y qué mejor que llevarlas adelante sin enfrentamientos, sin provocaciones, sin combatividades, sin acorralamientos, sin mezquindades, sin ataques, sin violencias, y sin “MIEDOS”.

domingo, 13 de enero de 2013

¡TE QUIERO, ROBERTINO!


Roberto Antier es mi amigo desde que tenemos 18 años. Nuestra amistad tiene más tiempo que la mitad de nuestras vidas; quiere decir que nos conocemos mucho más de lo que suponemos. Para ser exacto y precisar el tiempo que hemos compartido juntos, hace 33 años de nuestra relación fraterna. Y no es poca cosa.
Nos presentó en 1980 Leonardo Jury, hijo de Leonardo Favio y María Vaner, que por ese entonces cantaba y tenía gran trascendencia mediática y fuerte popularidad entre las adolescentes de la época. Roberto era un actor muy joven que comenzaba a destacarse por sus trabajos teatrales y televisivos, con un apellido artístico muy respetado y valorado, ya que su madre era Violeta Antier, actriz prestigiosa de nuestra escena nacional que lamentablemente falleció muy joven. Yo, todavía no había grabado mi primer disco y estaba definiendo mi futuro profesional, pero casi todo mi grupo de amigos estaba relacionado con el ámbito musical y actoral.


Desde que nos conocimos tuvimos buena conexión y al poco tiempo de frecuentarnos, nos hicimos muy ‘compinches’ (palabra poco utilizada en la actualidad pero que sirve para evidenciar nuestro vínculo de aquella época). A medida que el tiempo fue avanzando, nuestro lazo se afianzó compartiendo salidas, eventos, fines de semana, vacaciones, fiestas, conquistas de señoritas, asados, música, diversión, alegría… todo lo que se vive cuando se es joven, frescos, dinámicos y emprendedores como éramos nosotros. Aún lo somos, por suerte, y también mantenemos nuestra amistad de la misma manera, con alegría, vigor, fuerza y satisfacción.
Mencionaba anteriormente que no es poca cosa tener un amigo de tantos años y que ese vínculo se sostenga afectivamente de manera sincera, afable, divertida, cordial y calurosa. En tanto tiempo, hemos compartido infinidad de momentos y más allá de algunas interrupciones transitorias en nuestra amistad, hemos sabido construir una relación fraternal desde el cariño, el compañerismo, la complicidad y la alegría, fundamentalmente. Una de las características más importantes de nuestro vínculo es justamente la alegría, que hace de cada uno de nuestros encuentros algo entretenido, ocurrente y placentero, donde el único fin es pasarla bien.
Desde hace muchos años, nos reunimos a cenar una vez por semana, con épocas donde cumplimos a rajatabla la cita en cuestión y otras en que espaciamos la asiduidad, pero siempre con el denominador común de reírnos y divertirnos con otros amigos en común que hemos sabido ganar y compartir a lo largo del camino. En la extensa lista de “compañeros gastronómicos”, donde casi siempre Roberto y yo somos de los más estables asistentes, podemos mencionar a Pablo Novak, Pablo Rago, Octavio Giarini y Germán Puente Iturralde dentro del staff fijo y duradero, con varios “comensales invitados” que se han ido alternando en distintas épocas, a lo largo del tiempo, entre los que se encuentran Pepe Monje, Matías Mc Cluskey, Martín Guerrero, Alejo García Pintos, Diego Ribas, Henry Zakka, Adrián Guerra, René Bertrand, Leonardo Greco, Ricardo Darín, Gustavo Lutteral, Enrique Emanuele, y otros circunstanciales concurrentes que sería muy prolongado enumerar.
Robert, Robbie, y/o Robertino, como suelo decirle con cariño, es del signo de capricornio y sus características personales lo presentan como alguien paciente, autosuficiente, ordenado, laborioso, persistente, racional, planificador y ambicioso, en el buen sentido de la palabra. Según las propiedades de su signo zodiacal, le gusta cumplir sus objetivos a como dé lugar, por eso casi siempre los logra con éxito; no le gustan los imprevistos y tampoco se deja llevar por los impulsos. También es analítico, concreto e inteligente, muy capaz y leal, virtudes de las cuales puedo dar fe, ya que a lo largo de nuestra amistad me lo ha sabido demostrar en distintas ocasiones.
Sus análisis de ciertas situaciones puntuales lo posicionan como un gran observador, rasgo que además lo acompaña, en muchas ocasiones, transformado en destacado monologuista (otra propiedad de su histrionismo como actor).
El hecho de ser concreto en sus ideas personales y trabajos profesionales, también lo distinguen como seguro de sí mismo, ensamblando esa convicción con la inteligencia que lo singulariza. Su capacidad de trabajo, lo hizo destacarse siempre en sus roles de actor, productor y director, alcanzando logros laborales muy exitosos y de gran calidad como “La Bella y la Bestia”, “Tango Argentino” y “La jaula de las locas”, entre otros. Y la lealtad a la que hago referencia, se refleja en su nobleza de amigo cuando en circunstancias especiales de mi vida, supo resaltar y valorar aptitudes personales en las cuales otros nunca habían reparado. Esos gestos, para mí son muy importantes, porque valoro enormemente el significado de la amistad y soy consecuente también con ese pensamiento en referencia a mis amigos. Creo que la amistad es un bien muy preciado que tenemos los seres humanos, único y absoluto, ya que es un sentimiento puro e inestimable que nace desde los más natural y sincero de nosotros mismos. Por eso, me enorgullezco de los amigos que tengo y espero que ellos también sientan lo mismo por mí.
Hace un par de años, Roberto expresó unas frases en un programa que compartíamos en radio con motivo del festejo, justamente, por el ‘día del amigo’, que me enaltecieron y siempre le agradeceré: “El Tano cultiva la amistad artesanal. El símbolo de la amistad es El Tano; si uno tiene que decir la palabra amigo, dice El Tano Netti”. No quiero que esto parezca autopromoción de mí mismo, ni un ataque de egocentrismo, sino que represente la importancia que le doy a la amistad y el valioso significado que tienen en mi vida mis amigos. Amigos que distingo, honro y venero como mi queridísimo Roberto Antier, Roberto Martín Canoniero, a quien quiero fraternalmente, respeto y admiro profesionalmente y deseo de corazón, una vida feliz como la que ha sabido construir junto a su mujer María José y sus hijas Violeta y Perla.
En este segmento sentimental de mi espacio cibernético al que denominé "Te Quiero", en el día de tu cumpleaños, después de 33 años de amistad, por siempre, Te quiero Roberto. Te quiero Robert. Te quiero Robbie. Te quiero Robertino. ¡¡¡Feliz cumpleaños!!!


   ROBERTO ANTIER - TRABAJOS PROFESIONALES


TEATRO
1981- Domesticados
1988- Gasallla en el Lido
1990- Pájaros in the nait
2002 / 2003- Parecen ángeles
2003- Morgados + Chedielk
2004 / 2005- Cinco gays punto com
2005- Cinco obras de Oscar Wilde
2005- Noches de Jazz & Love
2008- Maipo siempre Maipo
2009- La jaula de las locas (Dirección)
2009- El Zorro y el misterio de la montaña azul (Dirección)
2009- El nieto de Tevie (Dirección)
2010- ¿Por qué será que las queremos tanto?
2010- Sinvergüenzas (Dirección)
2010- Una que sepamos todos (Homenaje a Gachi Ferrari)
2010 / 2011- Passion (Dirección)
2011- Una que sepamos todos (Homenaje a Gachi Ferrari)
2011 / 2012- Mi novia, mi novio y yo (Dirección)
2011 / 2012- Despedida de soltero (Dirección)
2012- El Zorro, la venganza de Monasterio (Dirección)
2012- Una que sepamos todos (Homenaje a Gachi Ferrari)
2013- Fort con Caviar (Dirección)












TELEVISIÓN
1981- Los especiales de ATC - "Romeo y Julieta" - "Bernadette" (ATC)
1983- El teatro de Irma Roy (Canal 13)
1984- Lucía Bonelli (Canal 11)
1984- Tal como somos (Canal 11)
1984- Así o Asá (Canal 13)
1985- Libertad condicionada (Canal 9)
1986- El lobo (Canal 9)
1988- Matrimonios y algo más (Canal 2)
1989 / 1990- Nosotros y los otros (Canal 13 / Canal 9)
1991- Tato, la leyenda continúa (Canal 13)
1991 / 1992- Celeste (Telefe)
1992- Micaela (Canal 13)
1992 / 1993- Princesa (Canal 9)
1993- El árbol azul (Canal 13)
1993 / 1994- Mi cuñado (Telefe)
1993 / 1994 / 1995- ¿Qué Pasó? (TVA)
1995- Sheik (Canal 13)
1995- Secretos y sabores a la carta
1996- Amor sagrado (Telefe)
1996- Verdad / Consecuencia (Canal 13)
1997- De la nuca (Canal 9)
1998- Gasoleros (Canal 13)
1998- Muñeca brava (Telefe)
2002- Rebelde Way (Telefe)
2003- Los simuladores - Episodio final (Telefe)
2005- Anselmo Barrios, primera noche
2006- Alma pirata (Telefe)
2007- Amas de casa desesperadas (Colombia-Ecuador-Brasil)
2007- Son de Fierro (Canal 13)
2007- El hombre que volvió de la muerte (Canal 13)
2011- Los únicos (Canal 13)
2011- Tiempo de pensar - "El envase perfecto" (Canal 7)







CINE
1982- La invitación (Dirección: Manuel Antín)
1983- El poder de la censura (Dirección: Emilio Vieyra)
1984- Todo o nada (Dirección: Emilio Vieyra)
1986- Las lobas (Dirección: Aníbal Di Salvo)
1997- Noche de ronda (Marcos Carnevale)
1998- Un argentino en Nueva York (Dirección: Juan José Jusid)
2009- La viuda de los jueves (Dirección: Marcelo Piñeiro)







RADIO
2007- Family Day (Columnista) (FM La Isla)
2010- ¿Qué Pasó? (Columnista) (FM La Isla)



DISCOGRAFÍA