MOTIVO

Espacio dedicado a toda clase de comentario libre y espontáneo, despojado de intereses de cualquier tipo (y mujer)

lunes, 2 de noviembre de 2009

100.000 PERSONAS QUE NO MIRAN A TINELLI


El foro de Facebook que propone reunir 100.000 personas que no miran a Tinelli, me disparó una reflexión que quiero compartir, además de movilizarme a ser parte del grupo.
Muchas cosas son nocivas para nuestra cultura; no solo el programa de Tinelli, pero creo que su mayor culpabilidad en todo lo malo que estamos viviendo a nivel social, es que él, pudiendo realizar mejores productos, sin dejar de ser entretenido, divertido y pasatista, elige un contenido burdo, limitado, grosero muchas veces y de excesivo bajo nivel intelectual. Honestamente, me parece que la televisión es un medio para entretener, fundamentalmente y además puede informar, enseñar y culturizar un poco más a quienes se encuentran del otro lado de la pantalla en sus hogares, sin necesidad de hacer un bodrio de 24 horas de transmisión. Los gerentes que dirigen los canales, podrían compensar un poco más la grilla y no hacer sólo programas chatos, repetidos, sin ingenio, para ver cuántos puntos de raiting alcanzan minuto a minuto.
No está mal que Tinelli siga con la fórmula que le ha dado resultado, en definitiva, ése fue y es su negocio con el cual forjó la buena posición material que ostenta. No se puede negar su sostenida permanencia durante 20 años en los primeros puestos de popularidad masiva, pero lo que sí me parece poco feliz es que con la dimensión que ha alcanzado a nivel empresarial, continúe con la mediocridad del humor fácil, el chiste burdo y las imágenes procaces de manera insistente y reiterada. No quiero ser hipócrita en mi relato y negar que nunca me quedé mirando una buena cola en algún baile del caño, pero más allá de esta confesión naturalmente masculina, él podría ir mejorando la calidad, en vez de empeorarla. Sus defensores podrán contrarrestar que su misión en la tele no es ofrecer una estructura formativa, pero no podrán defender lo indefendible sobre su nulo aporte durante tantos años a los millones de personas que son espectadores de sus shows.
Soy cantante y formo parte del medio artístico desde hace 25 años y nunca necesité estar en los programas de Tinelli para subsistir; nunca he ido ni siquiera como invitado a ninguno de sus ciclos (a lo mejor porque tampoco le interesaba mi presencia), pero a lo largo de todo este tiempo tuve propuestas para aparecer en alguno de sus espacios; tengo muchos amigos que lo han hecho, inclusive que han sido empleados de su productora Ideas del Sur y no los critico, al contrario, estamos en un país democrático y lo mejor de la democracia es que permite la libertad de pensamiento y expresión, pero reconozco que en nuestro medio, la industria se ha modificado mucho y se cerró a un segmento muy limitado de posibilidades concretas de trabajo, entre los cuales se encuentra la empresa de Tinelli.
Sumo a este tema puntual, mi visión sobre él por lo que ha significado a través del tiempo para el desmedro de los artistas, a exponerlos al ridículo una y otra vez sin importarle las consecuencias profesionales, al menospreciar a los cantantes que lo visitaban en “Ritmo de la noche”, después en las grotescas cámaras ocultas de “Video Match” y por último, en el triste papel de jurados de personas que se muestran en disciplinas que no dominan e intentan saciar el morbo ajeno de verlos en lugares donde nunca se mostraron y rozan lo patético, en “Show Match”. Nobleza obliga y tengo que exponer también que muchos han aceptado las reglas del juego y fueron cómplices de ese manoseo del que hago referencia.
Estamos en una época difícil en muchos aspectos y lo artístico, no queda al margen, por eso entiendo que entre las cien mil personas que se sumen al perfil de Facebook, encontremos escasos artistas en su lista. Por las dudas algunos, por temor otros, por convicción otros más, por si mañana necesitan trabajar en alguna novela o programa de entretenimiento y/o musical que Don Marcelo produzca, algunos más..., acepto que haya mayoría de gente que trabaja en otro rubro que no sea el artístico. Pero como siempre pensé que lo primordial es tener la conciencia tranquila y no traicionar los ideales por el mejor postor, me banco lo que digo y escribo en letra mayúscula por no pensar en voz alta, que si estuve 25 años sin depender de Tinelli, con épocas económicas y espirituales buenas, muy buenas, excesivamente buenas, malas, muy malas y exageradamente malas, puedo estar otros 25 años sin cantar, actuar, bailar, nadar y cuanto ar haya quedado, en lo de Tinelli. Y me agrego al perfil de los cien mil que no miran a Tinelli.
* Evidentemente, somos más de 100.000 que no vemos el programa, ya que ahora el sitio cambió su título por "250.000 personas que no miran a Tinelli"; se superó rápidamente la cifra inicial con adeptos a la iniciativa planteada (03-11-09)
** Sin duda alguna, hay muchos más que coinciden en no ver el ciclo, porque el número creció y la apuesta es ahora por 500.000 argentinos que sincronicen en la misma dirección de evitar ser espectadores del producto "tinelliano"(10-11-09)

2 comentarios:

  1. Bien Orlando, vengo desde Facebook a leer tu comentario, no me extraña que compartamos la misma idea, sos "pensante" y por eso la vida te premia con todo lo que lograste, lo tuyo no es una explosion de fama , como tantas que se han visto en los medios. Te sigo, comparto la idea, me da gusto que te juegues a expresar lo que sentis, lo que a tanta gente anonima como yo nos pasa por la cabeza. Un saludo. Patricia

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